Este bocata no es igual que el de la foto

Podríamos decir bocata, empanada, coca y un sin fin de cosas más. La cuestión es: ¿cuánto nos engaña la publicidad?

Seguro que en alguna ocasión de vuestra vida habéis ido a algún bar, restaurante o cafetería en la que habéis pedido algo porque en la foto tenía una pinta riquísima. Sin embargo, cuando os lo han servido veis que aquéllo que habíais pedido no tenía nada que ver con la foto que habíais visto antes.

Todo este fenómeno se debe a que las empresas no solo utilizan lo que es el retoque digital, sino también productos que hacen que aquello que se ha de vender tenga “mejor pinta” y diga “cómprame”.

No nos tenemos que olvidar que el objetivo de la publicidad es el de vender el producto/servicio sea de la manera que sea. Por eso mismo, hay veces que nos sentimos engañados y estafados con lo que nos venden porque no se corresponde al anuncio.

¿Qué podemos hacer ante esto? Hay veces que podemos protestar y reclamar, y hay veces que no podemos hacer nada. Por eso mismo, hay que ir con mil ojos y fijarse bien lo que se compra y sobre todo, dónde se firma.

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Comprando compromisos sociales

Es increíble lo que ha evolucionado la tecnología en apenas 15 años. Entre otras cosas, hemos pasado de llevar “ladrillos telefónicos” que pesaban un quintal en el bolsillo a llevar mini ordenadores táctiles con Internet, ¿quién nos lo iba a decir eh? NADIE.

El echo de llevar nuestros mini ordenadores con Internet constantemente a todos lados, ha hecho que la gran mayoría de marcas hayan explotado su creatividad y sus estrategias de marketing para que no nos podamos despegar de ellos.

La gran herramienta que utilizan son las redes sociales, gracias a ellas los usuarios pueden estar pendiente en todo momento de lo que ofrecen o lo que venden a cada instante sus marcas favoritas.

En el mundo de las marcas existe un grupo que yo las llamo: “marcas humanas” ¿qué son? Son las marcas que para vender utilizan como estrategia de marketing mostrar su lado humano, es decir, compartir con sus consumidores/usuarios un vínculo emocional en el cual tanto unos como otros se sientan identificados. Por eso mismo, las redes sociales es una gran arma para competir con esta estrategia.

Esta filosofía estratégica es muy buena porque atrae a mucha gente, pero no nos tenemos que olvidar que no todo lo que es oro brilla, es decir, que en el fondo lo único que les interesa es que compremos y que toda la apariencia es pura estrategia. No estamos comprando el compromiso social, sino el producto.

Yo aunque sea consciente de ello, siempre me tiran más estas filosofías a la hora de comprar, si puedo evitar otras mejor, pero hay veces que no es así.

Sea la filosofía que sea que tenga esa marca si realmente la queremos comprar, la compraremos, también hay que ser realista. Pero, lo más importante de todo esto es que al menos seamos conscientes de lo que hacemos y de lo que consumimos y que no nos dejemos engañar por lo que nos dicen, que muchas veces inconscientemente nos pasa.

Como conclusión final de esta reflexión pienso que a este paso que vamos el marketing y las redes sociales dominarán el mundo, sólo es cuestión de tiempo.

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