No me gusta, no me vas a convencer

En el mundo del arte, como por ejemplo en disciplinas como el diseño, la fotografía, el cine, la pintura, etc. A parte de haber muchísima competencia por toda la variedad de estilos que existen, son profesiones muy costosas en las que has de trabajar mucho y muy duro si quieres vivir de ello. Pero sobre todo, hay un factor influyente e inmensamente importante que determina nuestro trabajo, que es: EL GUSTO. Que se basa solamente en dos frases: me gusta o no me gusta.

Efectivamente, esa es la cruda realidad. Da igual si un trabajo, un proyecto o una foto te ha llevado horas en pensar cómo hacerlo, cómo desarrollarlo y cómo llevarlo a cabo, porque a fin de cuentas la persona que lo mire eso le da completamente igual, porque solamente valorará si le gusta o no.

En mi opinión, a pesar de todo, creo que los peores críticos de este gremio somos los que estamos metidos en él. Por mucho que no nos guste el tipo de juicio que se somete a nuestros trabajos o proyectos, a fin de cuentas nosotros también lo hacemos. Pero eso no quita que nuestras profesiones sean muy costosas y muy poco valoradas, sobre todo cuando escuchas frases como: eso también lo sé hacer yo, ¿has tardado tanto tiempo para hacer esto?, este color no me gusta, etc.

Si no te gusta, no hay necesidad de discutir.

No me gusta