Re-corriendo

Es indiscutible que la tecnología avanza de una manera exageradamente bestia. Recibimos una media de 3000 impactos visuales al día de publicidad, tanto por móvil como por cualquier otro dispositivo electrónico.

Por eso las agencias de marketing y publicidad tienen tanto trabajo, porque quieren posicionarse en lo más alto y llegar al mayor número de usuarios posibles.

Sin embargo, todos esos impactos visuales tienen que estar diseñados con una composición simple y concisa, porque los usuarios no tenemos tiempo ni paciencia para pararnos 5 minutos a leer. En esta nueva era de la información lo queremos todo ¡ahora, rápido y YA!

Las marcas también se están sumando al rebranding de la simplicidad y la funcionalidad para poder llegar a más internautas. De cada más vez los logotipos son mucho más simples, más escuetos, y son pocos los que aún mantienen su diseño original ornamental, un claro ejemplo de este hecho es la Coca-Cola.

Dicen que renovarse o morirse ¿no? Yo estoy de acuerdo en renovar y adaptarse a los cambios, pero ¿qué pasa con los orígenes?

Comprando compromisos sociales

Es increíble lo que ha evolucionado la tecnología en apenas 15 años. Entre otras cosas, hemos pasado de llevar “ladrillos telefónicos” que pesaban un quintal en el bolsillo a llevar mini ordenadores táctiles con Internet, ¿quién nos lo iba a decir eh? NADIE.

El echo de llevar nuestros mini ordenadores con Internet constantemente a todos lados, ha hecho que la gran mayoría de marcas hayan explotado su creatividad y sus estrategias de marketing para que no nos podamos despegar de ellos.

La gran herramienta que utilizan son las redes sociales, gracias a ellas los usuarios pueden estar pendiente en todo momento de lo que ofrecen o lo que venden a cada instante sus marcas favoritas.

En el mundo de las marcas existe un grupo que yo las llamo: “marcas humanas” ¿qué son? Son las marcas que para vender utilizan como estrategia de marketing mostrar su lado humano, es decir, compartir con sus consumidores/usuarios un vínculo emocional en el cual tanto unos como otros se sientan identificados. Por eso mismo, las redes sociales es una gran arma para competir con esta estrategia.

Esta filosofía estratégica es muy buena porque atrae a mucha gente, pero no nos tenemos que olvidar que no todo lo que es oro brilla, es decir, que en el fondo lo único que les interesa es que compremos y que toda la apariencia es pura estrategia. No estamos comprando el compromiso social, sino el producto.

Yo aunque sea consciente de ello, siempre me tiran más estas filosofías a la hora de comprar, si puedo evitar otras mejor, pero hay veces que no es así.

Sea la filosofía que sea que tenga esa marca si realmente la queremos comprar, la compraremos, también hay que ser realista. Pero, lo más importante de todo esto es que al menos seamos conscientes de lo que hacemos y de lo que consumimos y que no nos dejemos engañar por lo que nos dicen, que muchas veces inconscientemente nos pasa.

Como conclusión final de esta reflexión pienso que a este paso que vamos el marketing y las redes sociales dominarán el mundo, sólo es cuestión de tiempo.

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