Dibujar, ¿para qué?

Cuando somos pequeños de las primeras cosas que aprendemos en el colegio es a dibujar, aparte de leer y escribir. Aprendemos a crear y a asociar formas, a colorear dentro de esas formas sin salirnos de la línea, a distinguir los colores, etc.

Pero…¿qué pasa después? ¿Por qué a lo largo de la vida escolar ya no se estimula tanto el dibujo? Uno de los motivos es porque nos inculcan (por suerte no todos) que saber dibujar no te va a servir de nada. Lo que te dicen es que está bien que tengas esa habilidad, pero que es difícil que puedas trabajar de ello y/o que el dibujo tampoco te va a servir de mucho.

Mucha gente se olvida de que la primera herramienta que utilizó el hombre para comunicarse fue el dibujo antes que la escritura. Y eso es un hecho, eso es la historia de la humanidad.

Además, no solamente eso, sino que estamos cada día durante 24 horas rodeados de imágenes y formas hechas por diseñadores o ilustradores.

Yo le debo tantas cosas al dibujo.. me ha hecho sentir bien, confiar en mí misma, soñar, divertirme, sacar sonrisas, disfrutar, aprender y un sin fin de cosas más.

Si te gusta dibujar y te hace feliz, ¿por qué no intentarlo? Fácil no es, pero.. ¿quién sabe?

 

Inktober

Lilo & Stich

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué es Inktober?

Es una iniciativa que comenzó un gran ilustrador llamado Jake Parker en el 2009.

Cada Octubre todos los artistas que quieren participar en el evento suben sus dibujos día a día hasta que acaba el mes con el hashtag #inktober. Si quieres saber más haz click aquí.

Aquí va mi primera propuesta para Inktober, Ohana. 🙂

 

Yo no lo veo igual que tú

Un día fui con un amigo a tomar un café, mientras charlábamos en un momento dado le dije: no te muevas que te voy a dibujar. Él me dijo: Ohhh, ¡vale! Jajaja. Mientras le dibujaba me dijo: ¿Sabes? Es muy curioso esto de dibujar a alguien, porque tú me vas a dibujar como ves ahora, pero como me ves tú no es como me veo yo ni como me vería otra persona si me estuviese dibujando en estos momentos.

Esta reflexión que él hizo en tantos años que llevo dibujando es una cosa que no me había planteado. Cuando dibujas, siempre procuras e intentas que lo que estás haciendo sea lo más parecido y lo más exacto posible, y no te paras a pensar si lo que ves tú es lo mismo que está viendo la otra persona ¿por qué? Porque das por hecho que ve y percibe lo mismo que tú.

A raíz de este pensamiento se puede llegar a entender por qué hay veces que con tus amigos o con alguna persona más cercana no llegáis a la misma concusión cuando estáis viendo un dibujo, una fotografía, un edificio, etc. Porque o no hay acuerdo con los colores o con las formas que se ven.

Sin embargo, también hay veces que coinciden tus percepciones con la de los demás, con lo cual es mucho más fácil llegar siempre a un acuerdo. Y si se trata de cuestiones de trabajo de diseño, ¡mucho mejor!

A mí me gusta coincidir con gustos y con las percepciones de los demás, pero me gusta mucho más cuando no coincides con alguien y te da su propio punto de vista, cosa que hace que te ayude a verlo y a enfocar de otra manera la cuestión que se plantea.

Y para acabar, recuerda, que nuestra percepción nos define.

la escalera imposible