¿Seguro?

Seguridad, una palabra fácil de pronunciar, pero a veces, difícil de aplicar. Todo depende del carácter.

Durante nuestra vida nos encontramos gente que invierte su tiempo en enseñárnosla y, a veces, son las propias circunstancias las que nos la enseña, o no.

En mi caso, una de las cosas que me dan mayor seguridad es cuando me siento delante de un papel en blanco y me pongo garabatear dibujos a lápiz. Quizás pienses que es por qué sé que el dibujo que voy a hacer me va a salir bien, pues no, no es así. Me siento segura porque me gusta, me encanta y disfruto haciéndolo y, si no me sale, no me preocupa, porque cojo la goma de borrar, lo borro y lo vuelvo a intentar una y otra vez hasta que me sale aunque no sea 100% perfecto.

La seguridad también forma parte de nuestro autoestima, con lo cual nos afecta en muchos aspectos de nuestra vida, tanto sentimentales como profesionales.

Hace tiempo leí una frase relacionada con este tema que me encantó y que tiene mucha razón, el problema es que no recuerdo el autor, pero aquí la dejo:

El primer paso para crear es creer.

 

El primer paso para crear es creer.

papel-y-lapiz

Yo no lo veo igual que tú

Un día fui con un amigo a tomar un café, mientras charlábamos en un momento dado le dije: no te muevas que te voy a dibujar. Él me dijo: Ohhh, ¡vale! Jajaja. Mientras le dibujaba me dijo: ¿Sabes? Es muy curioso esto de dibujar a alguien, porque tú me vas a dibujar como ves ahora, pero como me ves tú no es como me veo yo ni como me vería otra persona si me estuviese dibujando en estos momentos.

Esta reflexión que él hizo en tantos años que llevo dibujando es una cosa que no me había planteado. Cuando dibujas, siempre procuras e intentas que lo que estás haciendo sea lo más parecido y lo más exacto posible, y no te paras a pensar si lo que ves tú es lo mismo que está viendo la otra persona ¿por qué? Porque das por hecho que ve y percibe lo mismo que tú.

A raíz de este pensamiento se puede llegar a entender por qué hay veces que con tus amigos o con alguna persona más cercana no llegáis a la misma concusión cuando estáis viendo un dibujo, una fotografía, un edificio, etc. Porque o no hay acuerdo con los colores o con las formas que se ven.

Sin embargo, también hay veces que coinciden tus percepciones con la de los demás, con lo cual es mucho más fácil llegar siempre a un acuerdo. Y si se trata de cuestiones de trabajo de diseño, ¡mucho mejor!

A mí me gusta coincidir con gustos y con las percepciones de los demás, pero me gusta mucho más cuando no coincides con alguien y te da su propio punto de vista, cosa que hace que te ayude a verlo y a enfocar de otra manera la cuestión que se plantea.

Y para acabar, recuerda, que nuestra percepción nos define.

la escalera imposible