No es lo mismo leer que transmitir

¿Qué papel juegan las tipografías en nuestro día a día? Bueno, primero tendríamos que definir: ¿qué es la tipografía?

Se conoce como tipografía a la destreza, el oficio y la industria de la elección y el uso de tipos  (las letras diseñadas con unidad de estilo) para desarrollar una labor de impresión. Se trata de una actividad que se encarga de todo lo referente a los símbolos, los números y las letras de un contenido que se imprime en soporte físico o digital.

La elección y la decisión de utilizar una tipografía u otra en cualquier contexto tiene una importancia visual que no os lo podéis ni imaginar. Fijaos en este sencillo ejemplo:

textos con diferentes tipografías

 

 

 

 

 

 

Este es un claro ejemplo de que la tipografía no sólo hace que podamos leer y distinguir las letras o los símbolos, sino que su función principal es: transmitir un mensaje.

Por eso mismo, hay que saber elegir bien y, sobre todo, pensar que es lo que queremos transmitir.

Si no os lo creéis, lo podéis comprobar con algún programa de edición de texto escribiendo nombres de marcas conocidas y probarlas con diferentes tipografías, ya veréis que no os transmiten lo mismo.

 

A mí me gusta el azul

Una pregunta muy típica que nos hacían cuando éramos pequeños entre otras tantas era: ¿cuál es tu color favorito? Y nosotros respondíamos con gran entusiasmo cuál era. Daba igual si era el rojo, el azul, el amarillo o el verde porque lo importante era que nos llenaba de orgullo decirlo.

Existen inmensos estudios sobre la psicología del color sobre lo que nos transmite, nos hace sentir y lo que percibimos. Es verdaderamente increíble lo que puede llegar a sentir y percibir nuestro cerebro con solamente ver un color.

Por ejemplo, el color verde nos puede llegar a transmitir las siguientes percepciones: naturaleza, fertilidad, salud, equilibrio, vida, armonía, descanso, tranquilidad y comienzo entre otros. Y el color naranja: diversión, capricho, niñez, felicidad, amistad y bondad.

Conocer y usar bien el color es esencial no sólo para los artistas, sino también para los arquitectos, los urbanistas o los diseñadores.

Sin embargo, a pesar de todos los estudios que existen acerca del color cada uno tiene su propia percepción, y aunque haya dos personas que les guste el mismo color sus razones pueden ser muy diferentes.

Mi color preferido es el azul, ¿por qué? Porque me transmite paz y, sobre todo, porque me encanta el cielo cuando está de color azul.

cielo azul

 

 

 

 

 

 

Fuentes:

Color y luz teoría y práctica de Jorrit Tornquist

No me gusta, no me vas a convencer

En el mundo del arte, como por ejemplo en disciplinas como el diseño, la fotografía, el cine, la pintura, etc. A parte de haber muchísima competencia por toda la variedad de estilos que existen, son profesiones muy costosas en las que has de trabajar mucho y muy duro si quieres vivir de ello. Pero sobre todo, hay un factor influyente e inmensamente importante que determina nuestro trabajo, que es: EL GUSTO. Que se basa solamente en dos frases: me gusta o no me gusta.

Efectivamente, esa es la cruda realidad. Da igual si un trabajo, un proyecto o una foto te ha llevado horas en pensar cómo hacerlo, cómo desarrollarlo y cómo llevarlo a cabo, porque a fin de cuentas la persona que lo mire eso le da completamente igual, porque solamente valorará si le gusta o no.

En mi opinión, a pesar de todo, creo que los peores críticos de este gremio somos los que estamos metidos en él. Por mucho que no nos guste el tipo de juicio que se somete a nuestros trabajos o proyectos, a fin de cuentas nosotros también lo hacemos. Pero eso no quita que nuestras profesiones sean muy costosas y muy poco valoradas, sobre todo cuando escuchas frases como: eso también lo sé hacer yo, ¿has tardado tanto tiempo para hacer esto?, este color no me gusta, etc.

Si no te gusta, no hay necesidad de discutir.

No me gusta